De las agresiones de 2003 a la investigación de Guadarrama: más de dos décadas de denuncias sobre los grupos neonazis de Alpedrete
La detención de tres personas y la investigación de otras cinco por la agresión a un joven en Guadarrama ha vuelto a situar a Alpedrete en el foco de las informaciones sobre grupos neonazis en la Sierra.
Según la investigación de la Guardia Civil, los presuntos autores del ataque ocurrido el 21 de diciembre de 2025, a la salida de un concierto en la Sala Kaya de Guadarrama, estarían vinculados a un grupo neonazi relacionado con la hinchada de un equipo de fútbol de Alpedrete. Tres personas han sido detenidas y otras cinco investigadas, entre ellas un menor de 17 años. Los investigadores atribuyen al ataque una motivación ideológica y contemplan delitos de lesiones con agravante de discriminación ideológica y pertenencia a grupo criminal.
Pero la investigación de Guadarrama no aparece en un vacío. Alpedrete lleva más de dos décadas apareciendo de manera recurrente en denuncias sobre grupos neonazis, violencia de extrema derecha, amenazas, simbología fascista y entornos ultras.
Las primeras referencias localizadas se remontan al menos en 2003 y, desde entonces, se suceden episodios con diferentes protagonistas y organizaciones. No puede afirmarse que todos ellos formen parte de una misma organización, sí existe, en cambio, una larga sucesión de denuncias documentadas en medios de comunicación, informes, actuaciones policiales, documentos judiciales y publicaciones de organizaciones sociales, de la que hacemos un pequeño resumen porque además hay agresiones y denuncias que no han salido a la luz.
Uno de los primeros antecedentes localizados aparece en julio de 2003. En una carta publicada por El País, un vecino de Alpedrete denunciaba que en diferentes municipios de la Sierra actuaban grupos de jóvenes de estética skinhead y vinculados al entorno ultra.
Tres meses después se produjo un episodio mucho más concreto.
El 29 de octubre de 2003, El País informó de que un joven de tendencia neonazi había entrado en el instituto Las Canteras de Collado Villalba y había comenzado a fotografiar a alumnos magrebíes. El diario señalaba que el joven era supuestamente miembro de un conocido grupo ultra de Alpedrete. Durante el enfrentamiento posterior, ocho estudiantes tuvieron que recibir atención médica por intoxicación leve y crisis nerviosas.
El caso es uno de los primeros en los que un medio de ámbito nacional relaciona directamente a un grupo ultra de Alpedrete con una actuación de carácter xenófobo fuera del propio municipio.
En junio de 2004, El País publicaba una carta titulada directamente “Nazis en Alpedrete”.
El autor aseguraba haber presenciado durante las fiestas del municipio cómo un grupo de cabezas rapadas que portaba símbolos nazis golpeaba a un ciudadano de Europa del Este.
Ese mismo año, el Foro Social de la Sierra del Guadarrama elaboró el fanzine Las bandas neonazis, en el que denunciaba la existencia de estos grupos en diferentes municipios de la comarca y dedicaba una atención especial a Alpedrete.
El documento del Foro señalaba al grupo skin-nazi de Alpedrete como especialmente activo y lo vinculaba, según sus propias investigaciones, con diferentes organizaciones y entornos ultras. También denunciaba agresiones protagonizadas por integrantes del grupo.
Estas afirmaciones deben entenderse como las denuncias y conclusiones del Foro Social, pero su importancia histórica es evidente: el fenómeno ya estaba siendo investigado y documentado por una organización social de la comarca hace más de veinte años.
La publicación del fanzine tuvo consecuencias judiciales.
En 2005, la entonces alcaldesa de Alpedrete, Marisol Casado, presentó una querella contra cinco integrantes del Foro Social de la Sierra del Guadarrama por las afirmaciones realizadas en el documento sobre las bandas neonazis.
El procedimiento se prolongó durante varios años y terminó con el archivo de la querella.
El episodio es importante porque la discusión sobre la existencia de grupos neonazis en Alpedrete no quedó únicamente en el terreno político o social: también llegó a los tribunales.
En la documentación recopilada posteriormente por colectivos antifascistas aparecen referencias a diferentes peñas y grupos vinculados al entorno ultra de Alpedrete.
Entre ellas figura la Peña Tizona Alpedreteña, posteriormente desaparecida, así como otros grupos y acciones documentadas mediante fotografías, pintadas y simbología relacionada con el movimiento neonazi.
La relación con el fútbol aparece de manera recurrente.
Años después, las denuncias del Foro Social volverían a señalar el fútbol y las peñas como espacios utilizados por grupos neonazis para relacionarse y captar jóvenes.
Es un elemento que adquiere especial relevancia en 2026: la Guardia Civil vuelve a situar a un grupo neonazi relacionado con la hinchada de un equipo de fútbol de Alpedrete entre los presuntos responsables de una agresión en Guadarrama.
Las denuncias continuaron durante la segunda mitad de la década.
El Foro Social de la Sierra del Guadarrama volvió a denunciar la presencia y actividad de grupos neonazis en Alpedrete y otros municipios de la Sierra. Los informes de organizaciones contra la intolerancia de aquellos años recogieron también estas denuncias y la preocupación por la existencia de grupos organizados.
En junio de 2008, la polémica alcanzó de nuevo las calles de Alpedrete.
El manifiesto denunciaba agresiones y amenazas durante las fiestas, la aparición de simbología nazi y numerosas pintadas racistas y xenófobas.
Los convocantes alertaban además de la captación de jóvenes por parte de estos grupos.
La concentración reunió a cientos de personas y se convirtió en una de las principales movilizaciones antifascistas celebradas en el municipio durante aquellos años.
En el 2008 también desde el PCE se denunciaba que dos de sus militantes habían recibido amenazas en Alpedrete.
En diciembre de 2011, los grupos neonazis volvieron a ocupar el centro de la actualidad.
El episodio desembocó semanas después en una gran movilización antifascista.
El 18 de diciembre de 2011, alrededor de 500 personas participaron en una manifestación contra la violencia neonazi en Alpedrete.
La protesta convirtió al municipio en uno de los principales escenarios de movilización antifascista de la Sierra en aquel momento.
En julio de 2012, Público informó de que el secretario político del PCE de Collado Villalba y exconcejal de IU había denunciado nuevas amenazas.
En Alpedrete habían aparecido adhesivos con símbolos fascistas y el mensaje “Vigila tu espalda”, además de otros mensajes contra Izquierda Unida y el movimiento 15-M.
El diario recordaba que que ese concejal ya había denunciado amenazas después del acto de Guillermo Toledo de diciembre de 2011.
También el 2012 el PSOE denunciaba durante la celebración de un evento deportivo se había puesto el cara al sol y se habían hecho proclamas fascistas.
También en verano del 2012, desde el CSO La Fabrika se denunciaba que se puesto pintadas nazis en su espacio y convocaban a una manifestación en Collado Villalba
En 2013, un blog de Orgullo Cantero, identificado por diferentes fuentes como vinculado al entorno neonazi de Alpedrete, se convirtió en un espacio de publicación de amenazas contra militantes de izquierdas.
Ese mismo año desde el Diario.es también se mencionaba el caso de Alpedrete como uno de los refugios neonazis.
En julio de 2013 también se denunciaba como un grupo de neonazis intentaron reventar un acto homenaje a unos de los fundadores de la JSU en Alpedrete.
Ese mismo año, el programa Equipo de Investigación realizo un reportaje sobre el grupo neonazi de Alpedrete
Los detenidos quedaron en libertad después de prestar declaración y fueron acusados de amenazas contra derechos fundamentales y libertades públicas a raíz de las denuncias presentadas por concejales de IU.
Este episodio constituye uno de los antecedentes más claros de la historia: un grupo identificado, un blog utilizado como plataforma de propaganda y amenazas, denuncias formales y una actuación de la Guardia Civil que terminó con cinco detenciones.
En noviembre de 2014, una manifestación contra el racismo celebrada en Alpedrete volvió a enfrentarse a la presencia de grupos de ultraderecha.
El País informó de un detenido y nueve denunciados después de que un grupo de ultraderecha intentara reventar la protesta. La Guardia Civil tuvo que intervenir para impedir enfrentamientos.
El episodio volvió a situar la actividad de estos grupos en las calles del municipio.
En septiembre de 2015 se produjo otro episodio violento.
Un adolescente de 15 años recibió cinco impactos de balines en la espalda y dos en la cabeza mientras se encontraba con unos amigos en Alpedrete.
La denuncia fue trasladada a la Fiscalía.
La historia no terminó con las detenciones y denuncias de la década de 2010.
En diciembre de 2023 y enero de 2024, la presencia de simbología de extrema derecha volvió a generar denuncias políticas y sociales en Alpedrete.
En diciembre de 2023, tanto Más Madrid Alpedrete como el PCE denunciaron que durante los aperitivos municipales de Nochebuena y Nochevieja se habían exhibido banderas y símbolos vinculados a la extrema derecha, entre ellos referencias a Noviembre Nacional.
Unas semanas después, varios grupos de la oposición municipal presentaron una Moción para la convivencia y el respeto democrático. La iniciativa denunciaba la presencia de señales de tráfico y mobiliario urbano cubiertos con pegatinas de mensajes nazis, franquistas y de ultraderecha, además de cánticos y gestos fascistas.
La moción reclamaba identificar a los responsables, poner los hechos en conocimiento de la Guardia Civil, retirar inmediatamente la simbología y convocar el Observatorio contra la Violencia, el Racismo y la Intolerancia.
La propuesta fue rechazada por PP y Vox.
La aparición de simbología fascista no quedó circunscrita a aquellos meses.
Y en agosto de ese mismo año, el Parque Central de Alpedrete amaneció con una pintada de la bandera nazi, denunciada públicamente por Más Madrid Alpedrete y recogida por Adelante Sierra.
La formación recordaba que la situación ya había sido denunciada anteriormente y aseguraba que en ocasiones había sido necesaria la cobertura mediática para que el Ayuntamiento procediera a limpiar las señales. También reclamaba identificar a los responsables y convocar el Observatorio contra la Violencia, el Racismo y la Intolerancia.
Un mes después, en junio de 2025, Más Madrid puso en marcha una recogida de firmas para reclamar medidas frente a la presencia de grupos de ideología nazi, denunciando la proliferación de pintadas, simbología fascista y discursos de odio en el espacio público.
Ese mismo contexto llevó a diferentes colectivos de la Sierra a organizar en mayo de 2025 el I Encuentro Antifascista de la Sierra, que situaba expresamente a Alpedrete entre los municipios donde se había denunciado repetidamente la aparición de simbología nazi, pegatinas, pintadas y banderas fascistas.
Es decir, en los meses inmediatamente anteriores a la agresión de Guadarrama ya existía una nueva oleada de denuncias públicas sobre la presencia de simbología y grupos de extrema derecha en Alpedrete.
El último capítulo de esta historia se ha desarrollado fuera del municipio.
El 21 de diciembre de 2025, después de un concierto celebrado en la Sala Kaya de Guadarrama, un joven fue agredido cuando regresaba solo a su domicilio.
Meses después, la investigación de la Guardia Civil ha desembocado en tres detenciones y cinco personas investigadas, entre ellas un menor de 17 años.
Los investigadores consideran que la agresión tuvo una motivación ideológica y atribuyen provisionalmente a los implicados delitos de lesiones con agravante de discriminación ideológica y pertenencia a grupo criminal.
Según la investigación, los presuntos autores estarían vinculados a un grupo neonazi relacionado con la hinchada de un equipo de fútbol de Alpedrete. Además, a los implicados se les habría intervenido material adhesivo con contenido neonazi.
Durante más de veinte años, Alpedrete aparece de forma recurrente en denuncias y actuaciones relacionadas con grupos neonazis y de extrema derecha.
Desde aquellas primeras informaciones de El País hasta la investigación abierta ahora por la Guardia Civil han pasado más de dos décadas.
Durante ese tiempo, organizaciones sociales como el Foro Social de la Sierra del Guadarrama, colectivos antifascistas, organizaciones políticas y vecinos han ido denunciando episodios de violencia, amenazas y propaganda de extrema derecha.
Algunas de aquellas denuncias llegaron a los tribunales. Otras desembocaron en detenciones. Otras fueron objeto de debate político. Y muchas quedaron recogidas únicamente en la prensa local o en archivos de organizaciones sociales.
La investigación de Guadarrama tendrá que determinar ahora la responsabilidad concreta de las personas detenidas e investigadas.
Pero el recorrido histórico permite poner una cuestión encima de la mesa: la presencia de grupos neonazis vinculados a Alpedrete no es una novedad aparecida en 2026. Es un fenómeno sobre el que existen denuncias documentadas desde hace más de veinte años.
Y quizá el dato más significativo sea que, más de dos décadas después de aquellas primeras advertencias, algunos de los elementos que entonces preocupaban a los colectivos de la Sierra vuelven a aparecer en una investigación policial: extrema derecha, organización grupal y violencia ideológica.











