El Consejo de Transparencia da la razón a Ecologistas en Acción y obliga a Cultura a facilitar información sobre el proyecto hotelero en El Paular
El Consejo de Transparencia ha estimado el recurso presentado por Ecologistas en Acción contra el Ministerio de Cultura por no facilitar documentación clave sobre el proyecto de reconversión del Real Monasterio de Santa María de El Paular en un complejo hotelero. La resolución, fechada el pasado 11 de marzo, respalda las denuncias de la organización ecologista sobre la falta de acceso a información pública en un proceso que afecta a uno de los conjuntos monumentales más relevantes de la Sierra de Guadarrama.
El conflicto se remonta a julio de 2025, cuando el Ministerio de Cultura anunció la apertura de un proceso de concesión de servicios que abarca la práctica totalidad del conjunto monumental de El Paular, con el objetivo de poner en marcha un hotel de lujo. Este plan contempla la redacción de proyectos y la posterior explotación hotelera y hostelera mediante un contrato de concesión, lo que implicaría la gestión privada de un Bien de Interés Cultural (BIC) de titularidad pública situado en pleno Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama.
Ecologistas en Acción denunció desde el inicio que el procedimiento adolecía de una grave falta de transparencia. Según la organización, durante el trámite de información pública anunciado en el Boletín Oficial del Estado el 29 de julio de 2025, no se pusieron a disposición de la ciudadanía documentos esenciales para comprender el alcance del proyecto. Entre ellos, el pliego de concesión de servicios con obras, el pliego de prescripciones técnicas, el estudio de viabilidad o incluso el índice completo de la documentación. Esta ausencia dificultó evaluar la dimensión real de la intervención y sus posibles impactos.
Además, tampoco se facilitó la actualización del Plan Director del Monasterio de El Paular, un documento estratégico para cualquier actuación en el conjunto, cuya publicación ha sido ahora instada por el propio Consejo de Transparencia.
Desde la organización ecologista consideran que esta falta de acceso a la información vulnera derechos básicos de participación y transparencia, y critican que las administraciones públicas obliguen a la ciudadanía y a los colectivos sociales a “malgastar tiempo y energías” para obtener documentación que debería ser pública. En este sentido, reclaman al Ministerio de Cultura que reabra el proceso de información pública y publique de forma íntegra todos los documentos relacionados con el anteproyecto.
El proyecto de transformación de El Paular ha generado una fuerte controversia no solo por la falta de transparencia, sino también por el modelo de gestión planteado. Ecologistas en Acción cuestiona la idoneidad de destinar un enclave histórico y natural de alto valor a una explotación turística privada, alertando de los riesgos de mercantilización de un patrimonio público y de las limitaciones de acceso que podría suponer para la población.
El Real Monasterio de Santa María de El Paular, cuya construcción se inició en 1390, es uno de los conjuntos monásticos más importantes de España. A lo largo de los siglos, y bajo el patrocinio de distintos monarcas, llegó a convertirse en una de las cartujas más poderosas de Europa. Tras la desamortización de Mendizábal en 1836, el conjunto fue vendido por partes, aunque el Estado lo recuperó en 1876 tras reconocer el error de su privatización, declarándolo Monumento Histórico-Artístico Nacional.
Más allá de su valor arquitectónico —con elementos destacados como la capilla del Sagrario, el retablo de alabastro policromado del siglo XV o la célebre serie de lienzos de Vicente Carducho—, El Paular ha desempeñado un papel clave en la historia cultural y científica española. A finales del siglo XIX y principios del XX, acogió a figuras como Ramón Menéndez Pidal o Pío Baroja, y funcionó como residencia de artistas vinculada a la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando bajo la dirección de Joaquín Sorolla.
El enclave también ha sido históricamente un ejemplo de explotación agroecológica integrada en el entorno. La actividad monástica incluía ganadería, agricultura, piscifactoría o producción artesanal, configurando un modelo económico sostenible que contribuyó a modelar el paisaje del valle del Lozoya en armonía con sus condiciones naturales.
Para Ecologistas en Acción, la pérdida de estas funciones tradicionales y la creciente presión turística suponen una amenaza para la conservación del entorno. En este sentido, defienden que el Ministerio de Cultura debería apostar por un modelo alternativo que combine la protección del patrimonio cultural y natural con usos sostenibles, fomentando el empleo local y evitando la dependencia de un turismo intensivo.
Asimismo, advierten de que el anteproyecto contempla actuaciones arquitectónicas de dudosa compatibilidad con la preservación del conjunto, como la instalación de un aparcamiento en el Patio de la Cadena o la recuperación de infraestructuras como piscinas y pistas de tenis en espacios históricos. A su juicio, la falta de criterios claros en materia arquitectónica y patrimonial incrementa el riesgo de intervenciones inadecuadas.
Finalmente, la organización ecologista critica que la explotación hotelera de lujo supondría, en la práctica, la privatización de una parte significativa del conjunto monumental, restringiendo su acceso a quienes puedan permitirse alojarse en el establecimiento. Frente a ello, reivindican el impulso de proyectos culturales públicos o sin ánimo de lucro en el ámbito rural, como residencias artísticas o iniciativas vinculadas a la memoria y la identidad local, actualmente muy limitadas en la Comunidad de Madrid.
La resolución del Consejo de Transparencia abre ahora un nuevo escenario en el que el Ministerio de Cultura deberá facilitar la documentación requerida, mientras crece el debate social sobre el futuro de uno de los enclaves más emblemáticos de la Sierra de Guadarrama.













