El PCE Sierra del Guadarrama exige paralizar el proyecto de Los Altos de La Navata
El Partido Comunista de España (PCE) en la Sierra del Guadarrama se ha sumado a las voces críticas con el proyecto de Los Altos de La Navata y reclama su paralización. La formación considera que la actuación supone una nueva operación de expansión urbanística sobre un espacio de importantes valores naturales, paisajísticos y patrimoniales y cuestiona que el desarrollo previsto responda a las necesidades reales de vivienda de la población de Galapagar.
El proyecto contempla la urbanización de 36,5 hectáreas, con la construcción de 652 viviendas, una zona comercial de más de dos hectáreas y nuevos equipamientos. Según señala el PCE, el ámbito afecta a una dehesa en buen estado de conservación y a un espacio en el que existen más de un millar de árboles maduros.
Para la organización comunista, el desarrollo de estos terrenos no puede quedar condicionado por los intereses económicos vinculados al mercado inmobiliario. “Nuestro territorio no puede quedar subordinado a los intereses económicos de quienes pretenden convertir el suelo en una oportunidad de negocio y de especulación”, sostiene el PCE Sierra del Guadarrama.
La formación considera que la Sierra necesita un modelo de desarrollo que permita a sus habitantes permanecer en sus municipios y acceder a una vivienda asequible, al tiempo que se protegen los espacios naturales. En este sentido, rechaza que la necesidad de vivienda pueda utilizarse para justificar cualquier operación urbanística.
“Construir viviendas no significa garantizar el derecho a la vivienda”, señala el PCE, que pone el foco en los precios asociados al proyecto. Según recoge en su comunicado, algunas de las viviendas previstas podrían superar el millón de euros, mientras que las viviendas protegidas contempladas alcanzarían los 280.109 euros para una superficie de 85 metros cuadrados.
A partir de estos datos, la formación plantea a quién estarían realmente destinadas las viviendas y si permitirían que jóvenes y familias trabajadoras de Galapagar pudieran seguir residiendo en el municipio. El PCE cuestiona así que el proyecto pueda considerarse una respuesta a la emergencia habitacional y plantea si, por el contrario, supone una ampliación del mercado residencial dirigida fundamentalmente a personas con mayor capacidad económica.
Frente a este modelo, el PCE defiende ampliar el parque público y social de vivienda, garantizar alquileres asequibles y priorizar la rehabilitación y recuperación del parque residencial existente. “La vivienda debe ser un derecho y no un activo financiero”, sostiene la organización.
La formación también advierte de las consecuencias que la construcción de cientos de nuevas viviendas tendría sobre las infraestructuras y servicios de Galapagar. En concreto, señala posibles efectos sobre la movilidad, el transporte público, los servicios públicos, las infraestructuras y el comercio de proximidad, además del incremento de la presión sobre el tráfico en La Navata y en el entorno de la estación de tren.
El PCE cuestiona asimismo el desarrollo del procedimiento administrativo. Según denuncia, la información pública se ha abierto durante el mes de agosto, lo que a su juicio dificulta la participación ciudadana. También señala problemas para acceder a parte de la documentación y la existencia de errores y contradicciones en el expediente.
El pronunciamiento del PCE se suma así a las críticas que en las últimas semanas han planteado diferentes colectivos y formaciones políticas de la Sierra sobre el proyecto de Los Altos de La Navata, poniendo el foco tanto en el impacto territorial de la actuación como en el modelo residencial que plantea.
Desde el PCE Sierra del Guadarrama defienden, frente a ello, “otro modelo de desarrollo” basado en una Sierra habitable, con vivienda accesible, servicios públicos de calidad, transporte público suficiente y espacios naturales protegidos.
Por todo ello, la formación exige la paralización del proyecto de Los Altos de La Navata, la protección del espacio y la apertura de un debate público sobre el futuro de los terrenos y sobre las necesidades reales de vivienda de Galapagar.
“La vivienda es un derecho. El territorio es un bien común. Y ninguno debe estar al servicio del negocio inmobiliario”, concluye el PCE Sierra del Guadarrama.














