Published On: Mar, Feb 11th, 2020

Estamos ante una Emergencia Climática. Tomemos conciencia de sus consecuencias.

Calentamiento global, emisiones de CO2, cosechas perdidas, inundaciones… ¿somos conscientes de las causas y consecuencias de lo que está ocurriendo?

Que el planeta está sufriendo un incremento de temperatura desde la época preindustrial es un hecho. Y que nuestro país no es una excepción también ha quedado más que demostrado.

Solo hay que fijarse en gráficos como el de Showyourstripes que refleja claramente el incremento de temperatura que se está produciendo en nuestro país y que se ha visto agudizado en los últimos años.

Fuente: https://showyourstripes.info/

De hecho, en nuestro país, eso que se ha dado en llamar “calentamiento global” se ve agravado por nuestra situación geográfica. Según el informe del ultimo IPCC (órgano internacional encargado de evaluar los conocimientos científicos en torno al cambio climático):

1.     Por el punto del planeta que ocupa España, seremos de las zonas más afectadas por el cambio climático en cuanto a zonas de desertización.

2.     Un incremento de 2 grados de temperatura global en el planeta respecto a la época preindustrial, en el caso concreto deEspaña sería de 4 grados.

¿Qué consecuencias puede tener para nuestro país esta situación?

Pues, en palabras de Javier Andaluz de Ecologistas en Acción, algunos problemas que apareja el incremento de temperatura son:

A. Agua, principal problema del incremento de temperatura según el representante de ecologistas en acción, en dos aspectos:

a)    Sequía: Greenpeace recuerda de manera recurrente en su web que el cambio climático (subida de temperatura, menor precipitación, mayor riesgo de incendios forestales, etc.) está acelerando los procesos de pérdida irreparable de suelo. Un tercio de España ya sufre una tasa de desertificación muy alta y lo peor  a juicio de los ecologistas, es que, si no se toman medidas urgentemente, esa superficie árida seguirá creciendo. De hecho, un 75% del territorio se encuentra en zonas susceptibles de sufrir desertificación.

b)    Mayor energía en la atmósfera con lo que se pasa de llover fino y más constante a llover menos pero torrencialmente. Esto trae como consecuencia, además de las catástrofes que conocemos, el hecho de que todo el agua va a los ríos con lo que los acuíferos subterráneos no cargan agua.

B. Agricultura y ganadería: según el IPCC cuanto más se caliente el planeta, más se reducirán las cosechas de productos esenciales como el maíz, el arroz y el trigo, así como su valor nutricional. El informe indica que la región del Mediterráneo es una de las más vulnerables a este impacto en particular. Desgraciadamente lo hemos visto con los efectos devastadores del temporal Gloria sobre cosechas como las del Delta del Ebro totalmente inundado de agua salada que ha arruinado las cosechas de arroz, las cuales suponen el 70% de la producción total de este cereal en Cataluña. O sobre las cosechas de naranjas en el litoral valenciano que en plena época de recolección se han echado a perder entre el 70% y el 80% de la producción de muchos campos.

C. Inundaciones: casos como el del delta del Ebro, que a día de hoy siguen siendo puntuales (aunque cada vez más frecuentes) en unos años se van a convertir en estructurales si no se hace nada para remediarlo. Según el informe del doctor Sybren Drijfhout, profesor de Oceanografía Física y Física del Clima en Ciencias del Océano y la Tierra del Centro Nacional de Oceanografía de Southampton en la Universidad de Southampton, “El calentamiento global inabarcable conducirá a un aumento del nivel del mar de muchos metros, posiblemente más de diez metros, en pocos siglos, amenazando seriamente a muchas ciudades de todo el mundo que se construyen en deltas de río de baja elevación”

¿Cuáles son las causas que provocan este calentamiento?

Pues en la web de la Unión Europea-Comisión de Energía, Cambio Climático y Medio Ambiente dejan bien claro que “La actividad de los seres humanos tiene una influencia cada vez mayor en el clima y las temperaturas al quemar combustibles fósiles, talar las selvas tropicales y explotar ganado.

Las enormes cantidades de gases así producidos se añaden a los que se liberan de forma natural en la atmósfera, aumentando el efecto invernadero y el calentamiento global.”

De hecho, como se puede ver en el siguiente gráfico, existe una correlación directa entre temperatura y emisiones de CO2 en España durante los últimos 10 años. ¿Casualidad? Nos tememos que no.

Si la clave estriba en reducir a cero las emisiones de CO2 ¿Estamos cumpliendo en España con los plazos comprometidos?

Pues con los datos en la mano parece que no mucho.

Según el esquema de cumplimiento que indican desde el Ministerio de Transición Ecológica en su página Web desde el 2008, existe un compromiso de reducción para los años 2013 a 2020, a través del Paquete Europeo de Energía y Cambio Climático. Éste establece que el objetivo principal es sentar las bases para dar cumplimiento a los compromisos en materia de cambio climático y energía asumidos por el Consejo Europeo en 2007:

1.- Reducir las emisiones totales de gases de efecto invernadero en 2020, al menos en un 20%, respecto de los niveles de 1990, y en un 30% si otros países desarrollados se comprometen a reducciones de emisiones equivalentes y los países en desarrollo contribuyen adecuadamente en función de sus posibilidades. En el caso concreto de España, según informa CCOO se han anunciado unos nuevos objetivos de reducción de emisiones de gases efecto invernadero a medio y largo plazo en el marco del Plan Integrado de Energía y Clima. Estos son: una reducción de emisiones de un 20% para el año 2030 respecto a 1990 y una reducción del 100% para mediados de siglo. Para cumplir con este objetivo habría que reducir un 29,15% las emisiones actuales en la próxima década.

2.- Alcanzar el objetivo del 20% de consumo de energías renovables en 2020.

Si miramos los nuevos objetivos de reducción de emisiones de gases efecto invernadero a medio y largo plazo en el marco del Plan Integrado de Energía y Clima que consisten en: una reducción de emisiones de un 20% para el año 2030 respecto a 1990 y una reducción del 100% para mediados de siglo. Para cumplir con este objetivo habría que reducir un 30% las emisiones actuales en la próxima década según indican desde CCOO

¿Qué sectores son los más contaminantes y sobre cuáles podemos incidir especialmente?

Transporte (27% de las emisiones en 2018)

Según ecologistas en acción el problema está en que en España el mayor medio de transporte utilizado es el camión. Tenemos una importante red de alta velocidad pero no está adaptada al transporte de mercancías y, además, saldría muy caro.

Generación eléctrica (17% del total de las emisiones en 2018)

La solución es ir a renovables pero, según Ecologistas en Acción no es una medida suficiente. Debemos consumir menos.

En la misma línea que Ecologistas, el informe del IPCC indica que la implantación de renovables es imprescindible pero no suficiente. Y va más allá de la reducción de consumo eléctrico, considerando imprescindible el recorte de emisiones en todos los sectores de la economía.

En resumen, ¿existe solución o vamos irremediablemente al colapso?

Jesús de Ecologistas en Acción de la Sierra del Guadarrama nos comenta que “son necesarias acciones urgentes por parte de los gobiernos, de las administraciones, de las empresas, unido a un llamamiento a toda la ciudadanía ante esta situación de crisis climática que vivimos para cambiar nuestro modelo de producción y de consumo para evitar seguir emitiendo gases de efecto invernadero” “La ciudadanía debemos ocupar un papel protagonista en este cambio auto organizándonos, intentando dar soluciones del estilo de participar en cooperativas energéticas con producción de renovables, hasta otro tipo de soluciones como favorecer el transporte no motorizado. Aunque sí que es cierto que los grandes responsables son los gobiernos y las grandes empresas por lo que es importante un clamor ciudadano profundo y lo más mayoritario posible para poder evitar este cambio climático”

Jorge Riechmann, filósofo ecologista, en declaraciones a este medio nos comenta que, aunque es duro decirlo, “debemos hacer frente a un futuro de colapsos ecosociales y, en este sentido, nos puede servir de guía el hecho de colapsar mejor. Hemos dejado pasar demasiado tiempo sin hacer las cosas que sabíamos que había que hacer, medio siglo en realidad, cuando hemos visto que han ido saliendo documentos internos de petroleras de los años 60 y 70 que dejaban claro dónde estábamos y hacia donde íbamos. Por desgracia, los esfuerzos de movimientos ecologistas y de otros movimientos sociales no han sido capaces de lograr la inflexión que habíamos necesitado ya antes, no en 2019 o 2020”

Esperemos sinceramente que no sea demasiado tarde.

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