Un hombre de 89 años, desahuciado en Colmenarejo sin alternativa habitacional tras 33 años viviendo en la misma casa
Un hombre de 89 años ha sido desahuciado de la vivienda en la que residía desde hacía 33 años en Colmenarejo sin contar, según denuncian personas de su entorno, con una alternativa habitacional inmediata. La situación ha generado una llamada pública a las administraciones para que actúen con urgencia y ofrezcan una solución que permita al afectado abandonar la situación de desamparo en la que se encuentra.
El vecino, Tomás Serna, nacido en Madrid en 1936, cumplirá 90 años el próximo 16 de noviembre. Sin embargo, quienes denuncian su caso consideran que la noticia no debería ser su próximo cumpleaños, sino el hecho de que el pasado 16 de julio fuera desalojado de la vivienda en la que había vivido durante más de tres décadas.
Según el comunicado difundido por personas cercanas al afectado, Tomás fue desahuciado por retrasos recientes en el pago del alquiler, unas rentas que, aseguran, apenas podía afrontar con la pensión de jubilación que percibe. En el mismo escrito explican que su reducida pensión estaría relacionada con el hecho de que durante la dictadura franquista se viera obligado a abandonar España, circunstancia que habría condicionado posteriormente sus cotizaciones y su situación económica.
Los denunciantes sostienen además que el desahucio se produjo «sin ninguna alternativa habitacional» y sin que existiera «el preceptivo informe de vulnerabilidad», pese a tratarse de una persona de edad muy avanzada y con los problemas de salud propios de sus casi 90 años.
Tomás residía en la misma casa de Colmenarejo desde hacía 33 años. Tras el lanzamiento judicial, afirman que quedó «en la calle de la noche a la mañana», sin familiares en España que pudieran hacerse cargo de él y sin una solución residencial inmediata.
El comunicado denuncia que, una semana después del desahucio, el anciano continúa sin un techo estable donde vivir y que únicamente la solidaridad de amigos y vecinos ha permitido atender de forma provisional sus necesidades más básicas.
«Solo el esfuerzo y la solidaridad de amigos y vecinos han contribuido a paliar temporalmente esta difícil situación», señalan.
El escrito también dirige sus críticas al Ayuntamiento de Colmenarejo y a los servicios sociales de la Mancomunidad de la que forma parte el municipio.
Según los denunciantes, el Consistorio dispone de viviendas sociales, algunas de las cuales consideran que podrían estar vacías, situadas en la calle de la Tercera Edad. Por ello, reprochan la «inacción» municipal ante la situación del vecino y cuestionan la gestión realizada por los servicios sociales, que califican de «pesada y aparentemente ineficaz».
A juicio de quienes respaldan la denuncia pública, la respuesta institucional ha resultado insuficiente para atender un caso de especial vulnerabilidad debido a la avanzada edad del afectado y a la ausencia de una red familiar en España.
Las personas que han hecho público el caso concluyen reclamando una intervención inmediata tanto del Ayuntamiento de Colmenarejo como de la Comunidad de Madrid para que se facilite a Tomás una alternativa habitacional estable.
En su llamamiento, consideran «cruel» la situación vivida por el anciano y solicitan que los servicios sociales adopten las medidas necesarias para que pueda disponer «de una alternativa habitacional viable y rápida» que ponga fin a una situación que califican de «lamentable».
Mientras tanto, aseguran, Tomás continúa dependiendo del apoyo de vecinos y amistades para cubrir sus necesidades más inmediatas mientras espera una solución por parte de las administraciones competentes.













