Izquierda Unida Majadahonda celebra la retirada del monumento de exaltación fascista y reclama avanzar en la memoria democrática
Izquierda Unida Majadahonda ha mostrado su satisfacción tras el anuncio del Gobierno central de retirar el monumento a los Rumanos Caídos, ubicado en el municipio, una decisión que considera un paso «necesario» para cumplir la Ley de Memoria Democrática y eliminar uno de los principales símbolos de exaltación del franquismo que permanecían en la Comunidad de Madrid.
La medida fue anunciada este martes por el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, después de que la Comisión Técnica de Expertos prevista en la Ley de Memoria Democrática concluyera que el monumento vulnera la normativa vigente al constituir un elemento de exaltación del fascismo y del régimen franquista.
El monumento fue inaugurado en 1970, durante la dictadura de Francisco Franco, para rendir homenaje a Ion Mota y Vasile Marín, dos dirigentes de la Guardia de Hierro rumana fallecidos en enero de 1937 mientras combatían junto al bando sublevado durante la Guerra Civil española. La Guardia de Hierro fue una organización de carácter fascista, ultranacionalista y antisemita que mantuvo vínculos con el nazismo y que desempeñó un papel relevante en la política rumana de entreguerras.
Según el informe emitido por la Comisión Técnica de Expertos, la presencia de este monumento supone una exaltación del fascismo europeo y del franquismo, además de haberse convertido durante décadas en un lugar de reunión y homenaje para grupos de extrema derecha nacionales e internacionales. Esta circunstancia, señala el informe, resulta incompatible con los principios recogidos en la Ley de Memoria Democrática, que obliga a retirar símbolos y elementos que ensalcen la dictadura o a sus protagonistas.
Desde Izquierda Unida Majadahonda recuerdan que la eliminación de este monumento ha sido una reivindicación histórica de la organización. Durante años, explican, han promovido iniciativas tanto dentro del Ayuntamiento como en diferentes ámbitos políticos y sociales para reclamar la desaparición de un vestigio franquista que, a su juicio, nunca debió permanecer en un espacio público.
La formación sostiene que la resolución adoptada por el Gobierno responde a una demanda mantenida durante décadas por el movimiento memorialista, asociaciones de defensa de los derechos humanos y distintas organizaciones democráticas. En este sentido, destacan el papel desempeñado por el movimiento de recuperación de la memoria histórica, cuya labor consideran fundamental para la aprobación de la Ley de Memoria Democrática y para la revisión de los símbolos vinculados a la dictadura franquista.
Para Izquierda Unida, la retirada del monumento trasciende el ámbito local y constituye un gesto de reparación hacia las víctimas de la dictadura, además de reforzar el compromiso de las instituciones con los valores democráticos. La organización considera que la permanencia de este tipo de elementos en el espacio público supone una anomalía democrática y una falta de respeto hacia quienes sufrieron la represión franquista.
La formación también ha anunciado que solicitará al Ayuntamiento de Majadahonda que colabore activamente en la ejecución de la resolución del Gobierno y facilite todos los trámites necesarios para que la retirada del monumento pueda realizarse sin dilaciones.
Asimismo, Izquierda Unida asegura que continuará trabajando para que el municipio avance en el cumplimiento íntegro de la Ley de Memoria Democrática. Entre sus prioridades figura el reconocimiento institucional de las personas de Majadahonda que fueron víctimas de la represión franquista, citando expresamente a Mariano Escribano Valero, deportado al campo de concentración nazi de Mauthausen, así como a Marcelino Camacho y Josefina Samper, referentes del movimiento sindical y democrático que padecieron la represión de la dictadura y residieron en Majadahonda durante los últimos años de sus vidas.
La organización considera que estas actuaciones deben formar parte de una política pública de memoria que permita preservar el recuerdo de las víctimas, difundir los valores democráticos y garantizar que episodios como los vividos durante la dictadura franquista no vuelvan a repetirse.














