El PCE de Majadahonda celebra la retirada del monumento de exaltación fascista y destaca años de movilización para lograrlo
La decisión del Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática de iniciar el proceso para retirar el monumento de exaltación fascista situado en Majadahonda continúa generando reacciones en el ámbito político local. Después de que hace unas semanas Adelante Sierra informara sobre el anuncio del Gobierno central y recogiera la valoración realizada por Izquierda Unida Majadahonda y por el grupo municipal Más Madrid – Izquierda Unida, también el Partido Comunista de España (PCE) en la localidad ha celebrado la resolución, asegurando que responde a una reivindicación mantenida durante años por las organizaciones de la izquierda y el movimiento memorialista.
El Ministerio ha incluido el conocido como monumento a los Rumanos Caídos en el Catálogo de símbolos y elementos contrarios a la Memoria Democrática, un paso previo imprescindible para proceder a su retirada del espacio público. La decisión se fundamenta en el informe elaborado por la Comisión Técnica de Expertos prevista en la Ley de Memoria Democrática, que concluye que el monumento constituye un elemento de exaltación del fascismo europeo y del franquismo.
El memorial fue inaugurado en 1970 para homenajear a Ion Moța y Vasile Marín, dirigentes de la Guardia de Hierro rumana fallecidos en 1937 mientras combatían junto a las tropas franquistas durante la Guerra Civil española. La propia Comisión de Expertos considera que la Guardia de Hierro fue una organización fascista, ultranacionalista y antisemita, colaboradora del régimen nazi, y recuerda además que el monumento ha servido durante décadas como lugar de concentración y homenaje para grupos de extrema derecha.
Desde el PCE de Majadahonda sostienen que esta decisión supone el resultado de una reivindicación histórica compartida con Izquierda Unida, fruto de años de trabajo político, movilización y denuncia pública para conseguir la retirada de un símbolo que consideran incompatible con los valores democráticos.
La organización comunista recuerda que ha denunciado de forma reiterada la permanencia de este vestigio franquista en el municipio, al entender que suponía un homenaje a figuras vinculadas al fascismo europeo y una falta de respeto hacia las víctimas del franquismo y de la dictadura. En este sentido, considera que la resolución adoptada por el Ministerio supone el respaldo institucional a una demanda que llevaba décadas planteándose desde diferentes ámbitos sociales y políticos.
El PCE también ha querido poner el foco en el papel desempeñado por el movimiento memorialista en la aprobación de la Ley 20/2022 de Memoria Democrática. Según la formación, la retirada del monumento no sería posible sin una norma que califican como una conquista impulsada por las asociaciones de víctimas, familiares, colectivos memorialistas y organizaciones políticas y sociales que durante años reclamaron «verdad, justicia y reparación».
En su comunicado, el partido subraya que la presión social acumulada durante décadas hizo posible tanto la aprobación de la ley como las actuaciones que ahora se están desarrollando para retirar símbolos de exaltación del franquismo existentes en distintos puntos del país.
Para el PCE, la retirada del monumento permitirá avanzar hacia un espacio público «libre de símbolos de exaltación franquista y fascista», en consonancia con los valores democráticos y constitucionales. No obstante, la organización asegura que permanecerá vigilante para que la resolución ministerial se traduzca en la retirada efectiva del monumento y reclama al Ayuntamiento de Majadahonda que colabore en la ejecución de la medida y actúe conforme a lo establecido por la Ley de Memoria Democrática.














